Miami se convirtió con el paso de los años en un centro de negocios jurídicos, según informó El Nuevo Herald, al indicar que desde ahí se efectúan negocios hacia otras partes del mundo como Canadá, Europa o Asia.
En su mayoría los clientes son empresas multinacionales o gobiernos extranjeros que se apoyan en los expertos en leyes para cerrar operaciones y supervisar casos legales.
Debido a lo anterior, muchas firmas legales de gran prestigio decidieron abrir oficinas al sur de Florida y contratar abogados de la zona que gocen de experiencia internacional.
Por otro lado, los abogados de esta ciudad han establecido relaciones con abogados de otros países.